Una nueva y gloriosa Nación

El pueblo no debe contentarse con que sus jefes obren bien; él debe aspirar a que nunca puedan obrar mal; que sus pasiones tengan un dique más firme que el de su propia virtud; y delineado el camino de sus operaciones por reglas, que no esté en sus manos trastornar, se derive la bondad del gobierno, no de las personas que lo ejercen, sino de una constitución firme, que obligue a los sucesores a ser igualmente buenos sin que en ningún caso deje a estos la libertad de hacerse malos impunemente”. Mariano Moreno, Gazeta de Buenos Aires. 1 de noviembre de 1810.

El camino a octubre está minado de operaciones mediáticas – judiciales. El problema económico ya está sobre diagnosticado y este gobierno no tiene la visión ni el interés de darle una respuesta a millones de argentinos que atraviesan la crisis. Esta vez, como ocurrió antes en la historia Argentina, el derrumbe se hizo desde adentro. Fueron las propias decisiones del Gobierno Argentino, las que nos llevaron a esta dramática situación. A pesar del esfuerzo de los agentes del fracaso premeditado, no nos queda otra opción más que comparar: ¿Cómo vivimos hasta el 2015? ¿Cómo vivimos ahora? Seguir leyendo

12 de octubre: Nos descubrimos latinoamericanos

Hoy es 12 de octubre, una fecha en la cual se cruzan sentidos. Durante muchos años celebramos tristemente “el Día de la Raza”. Su tradición recogía de alguna manera aquella definición de Domingo Faustino Sarmiento que nos decía que teníamos dos caminos: el de la civilización o el de la barbarie. Aquel principio chocó con muchas resistencias, hasta encontrarse con las ideas y la pluma imbatible de Arturo Jauretche, quien en 1968 la identificó como la zoncera madre de la Argentina al decir que “la idea no fue desarrollar América según América, incorporando los elementos de la civilización moderna; enriquecer la cultura propia con el aporte externo asimilado, como quien abona el terreno donde crece el árbol. Se intentó crear Europa en América trasplantando el árbol y destruyendo lo indígena que podía ser obstáculo al mismo para su crecimiento según Europa y no según América”. Seguir leyendo

1000 días en los que pasaron más de 1000 cosas

Este martes, el gobierno de Mauricio Macri cumplió 1000 días en un clima de absoluta incertidumbre por la crisis económica y la drástica devaluación. El balance con el que nos encontramos hasta aquí es que cerraron más de 7500 pymes, la deuda aumentó 200 mil millones de dólares, la inflación ya suma 120% y este año será superior al 40%, la pobreza aumentó al 35%, las tarifas aumentaron más de 1200%, el desempleo subió del 5,9% al 9,1%, el haber jubilatorio se redujo a la mitad pasando de 460 a 227 dólares y lo mismo ocurrió con el salario mínimo que pasó de ser el más alto de latinoamérica con un valor de 589 dólares a caer hasta el octavo lugar en la región por un valor de 250 dólares. A estos datos debemos sumarle la pérdida de garantías constitucionales propias del Estado de derecho, la reducción en la estructura pública y el des-financiamiento a las provincias y a los municipios con graves consecuencias institucionales y sociales. Como consecuencia final, el gobierno decidió recurrir al Fondo Monetario Internacional, para un salvataje que los argentinos desgraciadamente ya tristemente conocemos. Seguir leyendo

Universidades por todos lados

“Todos sabemos que nadie que nace en la pobreza llega a la universidad” María Eugenia Vidal, Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires.

La lógica de la meritocracia es producto de un sistema global que impone los logros desde el esfuerzo y sacrificio individual. Entonces, pensamos de manera recurrente que si no logramos una meta fue un fracaso personal, evitando cuestionar o pensar si no será otra cosa la que anda mal en el sistema, formas de gobierno, funcionamiento de la economía, Etc. Deberíamos considerar entonces que vivimos en un sistema igualitario, donde todos partimos de la misma línea y llegamos según condiciones y oportunidades a diferentes lugares. Construimos así falsos ideales de progreso y bienestar, olvidando que nosotros también tenemos deberes y responsabilidades como parte de una sociedad, si en verdad estamos comprometidos con la igualdad, por lo menos, tenemos que rebelarnos ante este atentado del sentido común.  Seguir leyendo